SACRIFICIO

Mi dama. Mi torre. Mi caballo o mi alfil.

Te ofrezco. Te ofrendo.

Mi sacrificio. No desinteresado.

El Isaac de Abraham, mi cordero.

Te lo doy para que lo devores.

Y que ese alimento te debilite.

Para preparar mi asalto a tu fortaleza.

Te ofrezco la rosa para que te claves su espina.

Y tu sangre será mi recompensa.

Tus defensores se distraerán con mi ofrenda.

Y esa distracción desguarnecerá a tu monarca.

Como lisonja, mi pieza dejo a tu disposición

Será tu perdición. Por angurria, por avaricia, por necedad.

Mi reina. Mi castillo. Mi corcel o mi obispo.

Te los ofrezco para comprar tu alma. Y tu vida.

Comentarios

Entradas populares de este blog

SUCEDES

SUELTOS

Te espero