NO QUIERO


No quiero.

No quiero darte el brazo para cruzar la calle.

No quiero leerte el prospecto del medicamento.

No quiero ayudarte. No quiero que necesites mi ayuda. No quiero que me necesites.

No quiero ver tu debilidad. Tu decadencia. Tu inseguridad. Tu fragilidad.

No quiero verte menos.

Vos eras mi Dios. Mi ídolo.

Sentado en tus hombros yo era Alejandro el Grande. Atila. Napoleón.

Ningún dragón nos vencía.

Vos eras eterno. Indestructible.

No quiero verte perder.

No quiero que la honda derribe a Goliat. No quiero que le corten el pelo a Sansón.

No quiero que Superman sea Clark Kent y Batman, Bruno Díaz.

No quiero.

No quiero ver tu cuerpo encorvado. Tu paso vacilante. Tus temblores.

No quiero ver tus olvidos, tus confusiones.

No quiero ser yo el que te cuide, el que te vigile, el que te proteja.

El que te rete, el que te explique.

Vos eras el mejor, el más grande, el perfecto.

Yo era tu barrilete. Tu pelota. Tu muñeco.

Me alzabas, me abrazabas, me lanzabas, me atajabas.

Mil piruetas en el aire que yo disfrutaba.

No quiero ver el arco iris de tus remedios que solo te ayudan a durar.

No quiero que digas que ya hiciste todo. No quiero que solo te sientes a esperar. El final.

No quiero que te rindas. Que abandones. Que te resignes.

Te quiero en la pista sacándole una vuelta todos. Como siempre.

Te quiero en tu podio. A lo Campeón que sos.

No quiero dejarte. No quiero dejarte que me dejes. No. 

Comentarios

Entradas populares de este blog

SUCEDES

SUELTOS

Te espero