MANDATOS
Siempre estuvieron pero no los oí.
Siempre flotaron pero no los vi.
Mis padres nunca lo dijeron, pero yo se los escuché.
Los mandatos me rigieron sin decidirlo sin decirlo.
Estudiarás, te casarás, tendrás hijos, comprarás tu casa.
Te casarás…con alguien de otro sexo.
Cuatro mandamientos sin Moisés sin Mesías.
Nunca dudé en incumplirlos, en rebelarme.
Como un río seguí el cauce horadado en la piedra.
El burro caminó tras la zanahoria.
Sin albedrío me incliné ante mi destino.
No supe. No quise. No imaginé. Decir NO.
Manso cumplí las profecías que rigieron mi vida.
No pude programar otro destino. No fui valiente. No fui audaz.
No cuestioné. No dudé.
Mis pies avanzaron sin orden de mi cabeza.
Un autómata, un robot. Que solo cumplió.
No lamento. No me arrepiento.
Pero sé que no pude volar contra el viento.
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